domingo, 27 de enero de 2013

aferrarse a algo...


Es triste llegar al punto en que te aferras a algo que, por un momento, te hace recuperar la esperanza de una vida mejor.

Pero la tristeza no es siempre un sentimiento negativo, sino que también te puede servir como revulsivo, como una forma más de despertar del letargo en el que andas inmerso.

Reacciona y piensa sobre todo en lo que tú necesitas y no esperes que nadie lo piense por ti.

jueves, 8 de marzo de 2012

Planeta tierra, sensibilidad de raíz, compromiso emocional IV

Enraizada II - dibujo lápiz - carbón - A4


Texto:
Naturalmente es de libre interpretación, pero encontré este poema de
  Gioconda Belli "Sin palabras"
que conjuga muy bien con la ilustración.



"Yo inventé un árbol grande,
más grande que un hombre,
más grande que una casa,
más grande que una última esperanza.
Me quede con el años y años
bajo su sombra
esperando que me hablara.
Le cantaba canciones,
lo abrazaba,
le rascaba su rugosa corteza
entretejida de helechos,
mi risa reventaba flores en sus ramas,
y a cada gesto mio le crecían hojas,
le brotaban frutas...
Era mío como nunca nada ha sido mío,
pero no me hablaba.
Yo vivíaa pendiente de sus ruidos,
oyendo su suave aleteo de mariposa,
su crujido de animal de la selva
y soñaba su voz como un hermoso canto,
pero no me hablaba.
Noches enteras lloré a sus pies,
apretujada entre sus raíces,
sintiendo sus brazos sobre mí,
viéndolo erguido sobre mí,
sabiendo que me estaba pensando,
pero no me hablaba...
Aprendí a cantar como pájaro
a encenderme como luciérnaga,
a relinchar como caballo.
A veces me enfurecía y hacía que se le cayeran
todas las hojas,
lo dejaba desnudo y avergonzado
ante los guanacastes,
esperando que -tal vez- entendería por mal,
como algunos hombres,
pero nada.
Aprendí tantas cosas para poder hablarle,
me desnudé de tantas otras necesidades
que olvidé hasta cómo me llamaba,
olvidé de dónde venía,
olvidé a qué especie de animal pertenecía
y quedé muda y siempreverde
-esperanzada-
entre sus ramas."


miércoles, 15 de febrero de 2012

Planeta tierra, sensibilidad de raíz, compromiso emocional III

Dibujo a lápiz y carbón - A4
Y entre tanta inmensidad,
de sobras sabe que ganará las batallas 
que le deparan maremotos y tormentas. 
Una parte de él alcanzará a abrazar la orilla,
y en ella descargará las burbujas generadas en su vientre,
hasta poder acariciar la suave arena de esa playa.
(Mi mar interior)

viernes, 10 de febrero de 2012

Planeta tierra, sensibilidad de raíz, compromiso emocional II

Una oda al agua - dibujo lápiz y carbón A4


Buscando su origen... la veo nacer.

La tierra la pare.
Y mientras asoma entre las paredes de las montañas,
crece el río.
De él, los afluentes que la guiarán en su recorrido.

Fortalece al árbol que, nutriendo sus raíces,
nos dará su fruto.

Conjugará las formas de las rocas con la caricia
para que queden arraigadas a la tierra;
las vestirá de liquen.

Nacimientos múltiples que despiertan múltiples sentidos.

Y mientras... ella sigue naciendo, sigue creciendo.

martes, 7 de febrero de 2012

Planeta tierra, sensibilidad de raíz, compromiso emocional

Enraizada (dibujo lápiz A-4)


De ella nacemos,    
                                 crecemos, 

                     
                                                         en ella vivimos.
       A ella le damos e igual le quitamos.
                Abonamos sus campos, talamos sus árboles;
tremenda contradicción.
               Sus formas borramos y convertimos en asfalto,
    alzamos gigantes de hormigón y hierro.
                             Sobre ella caminamos buscando un destino,
                 por ella corremos abriendo camino.
De ella nacemos,
                                crecemos,
                                                        en ella vivimos;
                       y en ella… morimos.

martes, 30 de agosto de 2011

Difusión de un hermoso proyecto de Abel Pohulanik

Ya que ya no soy capaz de estar en todos los lugares que he creado, pues mi poco tiempo libre  ahora lo estoy dedicando a otros menesteres artísticos,  hoy os voy a dejar un correo que he recibido de un buen amigo para difundir su hermoso proyecto. Por si alguien está interesado.
Besos y abrazos!


CLICAR EN LA IMAGEN Y OS LLEVARÁ A SU BLOG RECIÉN ESTRENADO
"Literatuya"
juntamos palabras


Hola, soy Abel Pohulanik.

Quiero contarte que tengo la intención de montar un taller de escritura en mi casa, para lo cual cuento por fin con un lugar adecuado.

Mi proyecto es el de crear un espacio centrado en la expresión escrita, donde la motivación y los temas no dependan exclusivamente de quien lo dirija sino de un consenso entre los participantes.

Mi experiencia en este ámbito me ha enseñado que los temas y la dichosa inspiración tienen orígenes tan diversos como misteriosos, desde una observación a un recuerdo, una melodía, una imagen o el deseo. La escritura creativa implica capacidad, pero también indagación, búsqueda, reflexión. No siempre se trata del famoso “dejarse fluir”… también hay que encauzar esa corriente.

El desafío de un taller de escritura es encontrar un difícil punto intermedio entre ese impulso personal y el trabajo colectivo. Quiero intentarlo a través de los métodos conocidos, y también de otros menos convencionales; trabajar con palabras y textos, pero incorporar otros estímulos de tipo visual o auditivo.

Para quien le interese, también se trabajarán los textos desde el punto de vista de la corrección y el estilo, con el propósito de aumentar su claridad y eficacia. Es importante que, además de expresar, logremos que nuestros mensajes sean verdaderamente comunicativos. No será un curso de gramática normativa, pero tras años de experiencia editorial creo que puedo aportar muchas nociones al respecto.

Otro ámbito que tengo previsto incorporar es el de las emociones y los sentimientos, lo que no implica que montemos un grupo de psicoterapia; creo que se puede reflexionar sobre lo que nos ocurre en ese aspecto y ser capaces de elaborarlo, transcribirlo, convertirlo en ficción y, de paso, ayudarnos a nosotros mismos.

En esa línea, tengo previsto formar grupos de trabajo centrados en intereses concretos, por lo que estoy abierto a propuestas y sugerencias.

Y finalmente, pretendo hacer realidad un viejo sueño mío que es el de crear un taller de cultura general (¿qué será eso?). Pues bien, se trata básicamente de ir algo más allá de un taller de escritura para realizar un recorrido muy somero (como máximo en dos trimestres) por los hitos que definen nuestra cultura actual. Lógicamente no está dirigido a personas “informadas”, sino hacia quienes deseen tener una primera aproximación a la historia del arte y la literatura, desde la Antigüedad al presente.

En fin, os invito a escribir historias que nos gusten y nos conmuevan, aquellas que desearíamos contar, leer, transmitir, difundir, publicar…

Estoy en ello. Habrá programas y desarrollo para todo. Mi intención es la de comenzar en septiembre/octubre, una vez que estén conformados los grupos, que serán de ocho personas como máximo.

Por ahora, sólo os pido que hagáis circular esta información entre quienes pudieran estar interesados.

Entretanto me gustaría
escuchar/leer/discutir
sugerencias, consejos, opiniones…


Aún no tengo BLOG, FACEBOOK ni TWITTER… pero para quienes no me conozcan, pueden poner simplemente mi nombre en el GOOGLE y algo saldrá.

En breve os volveré a enviar información más precisa, pero entretanto podéis dejar datos o preguntas en:


y trataré de comunicarme con vosotros lo antes posible. Éste será en adelante mi correo exclusivo para el Taller.


Un abrazo,

Abel.

(Para ahorraros trabajo os dejo unos links para que conozcáis un poquito a Abel:)

http://www.tusquetseditores.com/autor/abel-pohulanik

http://www.wikilearning.com/monografia/narrativa_de_las_provincias_argentinas-abel_pohulanik/5921-4

http://www.elpais.com/articulo/cultura/PREMIO_LA_SONRISA_VERTICAL/Abel/Pohulanik/gana/Sonrisa/Vertical/thriller/erotico/elpepicul/19970204elpepicul_5/Tes

viernes, 3 de junio de 2011

jueves, 10 de febrero de 2011

in memoriam... perdurabĭlis

“¿Cuál es la distancia entre tú y yo?

Escucho el silencio, y las heridas del aire me dicen que todo se puede lograr…

Escucho el silencio, y las heridas del viento susurran al oído que todo se puede caminar…”
(La fragua del tiempo – Dani Macaco)


A pesar de todos estos años nada puede conseguir que me olvide de ti.

Y aquí, en este espacio, en este tiempo, con el silencio de la ausencia, me adentro en el vacío que deja la distancia, en esa oscuridad de ceguera buscada; cuando mis párpados se desvanecen... A pesar de todo eso, a tientas, soy capaz de dibujarte.

Porque vives en mí. Porque te llevo dentro; porque corres por mis venas. Porque me has visto crecer. Porque me has alimentado. Porque me has dado amor y cobijo. 

Eres mi creador, mi maestro. Sigo escuchando tu voz y tu risa. A veces hasta sale de mí tu impaciencia, tu prisa.

Todavía recuerdo aquellos duros momentos en los que te necesité y te tuve a mi lado. También,  los que me necesitaste y tuve el privilegio de poder estar contigo. Todos ellos están en mí.

Recuerdo los últimos días, a los pies de la cama, con qué ternura me contabas tus visiones, aquellos recuerdos enredados que me costaban tanto entender; mientras tenías cogida mi mano. 

Ahora... lo entiendo todo.

No me entristece tu ausencia porque me enseñaste a tener capacidad para recordarte y sentirte como si estuvieras a mi lado; para sentir tu presencia. Y me alegra la existencia saber que soy y estoy aquí por ti.

[Homenaje a Salvador, mi padre]

Vídeo con audio:


sábado, 11 de diciembre de 2010

utopía




[Utilizo la palabra "necesidad" a propósito, porque no se trata de una carencia, sino de una fuerza que atrae hacia mí la presencia...] Pasqual Quignard







Me descarné de ti y ¿qué me queda?. El enlace de las mentes se difumina con el tiempo. El cordón umbilical se ha secado en la cajita, aunque a mí todavía me parezca sentirlo vivo.

Podría dejar de ser utopía si aprendiera a utilizarla como bien dice Quignard. Si dejara de pretender que la gente que me quiere sepa lo que yo ahora necesito sin pedirlo. Pero no es facil cuando todo parece estar bien.



domingo, 24 de octubre de 2010

Conversación en "SI menor"

Ya hace tiempo que necesito hablarte, . Últimamente han pasado muchas cosas que me han hecho concienciar de la importancia que tiene en mi vida todo aquello que me rodea. Todo esto me traslada a aquellos tiempos pasados. Y claro, tú has formado parte importante de ellos.

, todavía estás aquí, pero tu papel en esta historia ya hace tiempo que pasó a ser secundario. Tras la puerta habitas con tu silencio. Pero ante esa apariencia estática en la que te escudas, sé que añoras mi tacto, mi voz y mi presencia.

No me gustaría que esta conversación te pareciera un reproche. Sólo que, ya llevo tiempo pensando que, quizás, si hubieras insistido un poco más, si hubieras luchado por mí, yo no hubiera dejado de tocarte, de acariciarte y de cantarte. Y, hasta hubiera podido escribir para ti.

Entiendo que tú sin mí no eres nada pero, yo ahora, ya no puedo abrirte una puerta a la esperanza. El tiempo nos ha distanciado y aún siguiendo aquí juntos, nos hemos convertido en dos extraños. Aunque siempre tendrás la opción de cambiar de habitación. Eso sería menos duro que irte de casa.

Hace ya algunos años que he descubierto en mí otras inquietudes, otras formas de ver el mundo y de disfrutar de la vida. Siempre fui un alma inquieta, pero he tomado conciencia de ello un poco tarde. Y todavía, a estas alturas de mi vida, sigo sin encontrar mi lugar y la herramienta que me ayude a expresar todo lo que llevo dentro.

He probado con lápiz y papel, fotografía y ahora estoy con el pincel. También hace algún tiempo que he descubierto cómo viajar por el mundo sin moverme de casa, me gusta saber lo que hay más allá de mis cuatro paredes, me gusta aprender, comunicarme, relacionarme. No sé si me entiendes. En ocasiones, es muy gratificante y enriquecedor. Pero... ¿Qué te voy a contar yo a ti, que tú no intuyas?.

De todas formas, si te soy sincera, no sé todavía, si yo puedo ser alguien sin ti.

No busco un culpable no, esto es cosa de dos. Sólo pienso en nuestras posibilidades si hubiéramos seguido el mismo camino, si hubiéramos coincidido en el modo, en la forma, si hubiéramos tenido más afinidad; si nos hubiéramos comprendido. Me entristece la idea de no haber compartido más cosas contigo. Tampoco pienses que tu vida se ha ido al traste, no, eso sería un error; sino que depende de él. La mayoría de tus desafínos han sido provocados por la cuerda floja. Debería de haber aprendido a afinarte, a tensar la cuerda para que te reafirmaras conmigo. Quizás me hubieras sentido más cerca y todo hubiera sido más melodioso.

Recuerdo cuando empezamos. Yo sólo era una niña y esperaba con ansia que llegara el día en el que tú y yo coincidíamos en aquella sala que nos dejaba la parroquia para ensayar. ¿Recuerdas al padre Jaime? o ¿era Didac?, no recuerdo bien su nombre, pero a él. Cuánto aprendimos con él y cuánta paciencia tenía con nosotros. ¡Santa paciencia! (nunca mejor dicho).

Recuerdo también aquellas excursiones de mochila a cuestas y tú apoyándote sobre mi hombro. Cuando íbamos en grupo, reíamos y cantábamos todos juntos en el tren; tirados en el suelo del descansillo. La gente tenía que saltar para pasar a sus asientos, algunos se molestaban, pero otros disfrutaban con nuestras risas y canciones, y acababan sonriendo y haciéndose partícipes de nuestra alegría. ¿Recuerdas el cancionero? Nos las sabíamos todas... ¡Madre mía! ¡Qué tiempos aquellos!

Y aquellos veranos en familia en la playa, ¿recuerdas?. Todo el día correteando en bañador y pantalón corto, despreocupados, sin presiones aparentes y felices, muy felices. Te gustaba apoyarte en mis piernas y que yo te tocara, mientras todos aquellos turistas se morían de la envidia. Y qué gracia nos hacía que nos aplaudieran cuando cantábamos por Serrat, Lole y Manuel, Paco Ibañez, Carlos Cano; nos hacían corrillo. Incluso nos atrevíamos con las canciones de lvio y Milanés, que aquellos amigos vascos nos hicieron descubrir. Y todo eso de oídas, apenas las escuchábamos ya nos poníamos a trabajar en ellas.

No quiero dejar de decirte una cosa que, creo, te va a gustar: en aquellos momentos, alguna vez, me sentí celosa al verte feliz en otras manos.

Pero el paso del tiempo y las circunstancias nos hacen cambiar. Nuestra vida cambia tanto que aparecen nuevas responsabilidades, damos paso a otras prioridades que hacen que las relaciones se congelen, se paralicen y queden para siempre en el recuerdo. Sin pensar en lo que realmente cada uno de nosotros necesitamos.

Y ya para terminar: menor ha sido nuestra relación, mi querida "Guitarra", no fue tan mala. Y a veces tengo la tentación de intentarlo de nuevo pero, ¿sabes?, tengo miedo de herirte. Mis manos ya no están ágiles para tocarte, mi voz está rota para cantarte y en mi mente ya no encuentro los acordes que te dieron vida.
Así que sólo te pido una cosa Guitarra: quédate con mi cariño.